La espera

Siempre le gustó viajar en autobús, recorrer los caminos, observar los paisajes, pensar. El último destino trajo consigo horas llenas de ansiedad. Hoy no hay música, todo es silencio. Llegó la hora de marcharse de nuevo, llegar a la central, comprar un boleto, estar sentado horas con la mirada en la ventanilla, torturarse antes de dormir. En su mano, la carta confesa que olvidó dejar sobre el buró de la habitación. Tendrá que buscar una nueva escena para dejar la misiva.

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